Una de las atracciones de Castilla y León es su comida. Es mucha la gente que va de turismo en busca de tapas y pinchos en Ávila al ser famosa por su gastronomía local.

Cuando nos acercamos en busca de tapas y pinchos en Ávila, uno de los quehaceres principales, como puede ser visitar la basílica de San Vicente, es probar su comida. Al igual que en Segovia y Salamanca, las tapas en Ávila son gratis, es decir, vienen incluidas en el precio de la bebida. Por lo tanto, si eres de esas personas a las que les gusta el picoteo variado, por alrededor de dos euros, que es lo que cuesta una cerveza en Ávila, podrás degustar las tapas más típicas de la ciudad.

Aparte de ser famosa por el chuletón y las yemas de Santa Teresa, esta localidad también lo es por sus tapas y pinchos variados, por lo que podrá saciar al visitante cualquiera que sea su objetivo: una comida en restaurante o un picoteo de bar en bar. Para esto último, hay un par de calles y zonas distinguidas donde poder probar las tapas en Ávila.

El casco antiguo es la zona que está rodeada por la famosa muralla de Ávila. Es una de las zonas más reconocidas donde salir en busca de bares y restaurantes. La calle San Segundo puede que sea la más recomendada de todas por su gran cantidad de comercios. Aparte de esta, la plaza del mercado chico es otra de las paradas imprescindibles. Allí encontrarás bares con la barra repleta de tapas de todo tipo: callos, morcillas, picadillo, empanadillas... A veces, podrás elegir la tapa y otras, directamente te servirán una.

En Ávila, no dejes de visitarnos en el restaurante Dvinos 2.0 para degustar las tapas más tradicionales y también muchas otras variedades.