Saborear tapas y pinchos en Ávila es una costumbre que cada vez gana más adeptos en todo el mundo. La rica gastronomía española tiene, en esta manera de comer a base de pequeños platos, uno de sus más afamados reclamos. Sin embargo, pocos saben el porqué de este nombre.

Si bien el diccionario de la Real Academia Española define a la tapa como una "pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida", hasta nuestros días han llegado algunas leyendas que darían una explicación más histórica, aunque, la verdad, sin una gran base sólida.

Así, el origen de las tapas y pinchos en Ávila los sitúan algunos en Cádiz, cuando el rey Alfonso XII —otros dicen que Alfonso XIII—, de visita por la zona, entró a una taberna para tomar un avituallamiento. Debido al molesto viento de levante, tan frecuente en la provincia gaditana, el tabernero, para evitar que se colara tierra en la copa del monarca, la tapó con una loncha de jamón. Tanto le gustó la ocurrencia al rey que, tras comérsela y beberse el vino, pidió otra copa pero acompañada de su respectiva "tapa". Al ver esto, los miembros de la corte que acompañaban al rey hicieron lo propio. Y pronto esa anécdota acabó convirtiéndose en la manera de denominar las pequeñas porciones de comida que acompañan a una copa de vino o cerveza.

Si bien, decimos, este hecho no tiene gran base histórica, lo cierto es que la costumbre de tomar un aperitivo antes del almuerzo o la cena se debe a los árabes y judíos, cuya presencia en la península ibérica fue larga.

Sea como fuere, en Dvinos 2.0 homenajeamos diariamente a la gastronomía española y de nuestra tierra con una amplia carta de tapas y pinchos recién hechos, con ingredientes frescos y naturales que nos permiten ofrecerte el máximo sabor en cada plato.